¿Todavía no sabes qué plataforma elegir? Léelo primero en OpenShift vs Kubernetes: qué conviene; el camino que elijas es el factor número uno de tu costo.
El costo depende del camino
Nube gestionada (EKS, GKE, AKS)
El proveedor opera el plano de control (a veces gratis, a veces por una tarifa baja por clúster) y tú pagas por los nodos de cómputo, almacenamiento y red que consumes, más el equipo que opera la plataforma. Es predecible y elástico, pero la factura crece con el uso, y "gestionado" cubre el plano de control, no la seguridad, la observabilidad ni el gobierno: eso sigue siendo tuyo.
- Dónde se va el dinero: consumo de infraestructura cloud + equipo de plataforma.
- Mejor para: empresas que ya están en la nube y crecen de forma elástica.
Red Hat OpenShift
Sumas un costo de licencia/suscripción (habitualmente por nodo, core o socket) que incluye soporte empresarial 24/7. A cambio, ahorras en lo que no tienes que construir ni integrar: seguridad, CI/CD, consola, registro y gestión vienen incluidos. Para organizaciones reguladas, ese paquete suele salir más barato que ensamblar y mantener todo por cuenta propia.
- Dónde se va el dinero: licencias + soporte; menos gasto en personas y herramientas sueltas.
- Mejor para: banca, gobierno, salud, híbrido y multinube.
VMware Tanzu / VKS
El costo es incremental sobre tu inversión VMware existente. Solo tiene sentido si ya tienes VMware vSphere Foundation (VVF) o VMware Cloud Foundation (VCF); en ese caso, aprovechas licencias y equipo que ya pagas. Montar VMware desde cero solo para Kubernetes rara vez es rentable.
- Dónde se va el dinero: licencias VMware (si no las tienes ya) + operación.
- Mejor para: quienes ya operan sobre VMware.
Do-it-yourself: Kubernetes vanilla, K3s o Rancher
La licencia del software es gratis, pero el costo se traslada por completo a las personas: instalar, asegurar, actualizar, monitorear y responder a incidentes. K3s (una distribución liviana) y Rancher (capa de gestión multiclúster) son excelentes para edge, equipos pequeños o entornos de prueba, pero "gratis" en licencia no significa "barato" en operación.
- Dónde se va el dinero: 100% en personas y tiempo de operación.
- Mejor para: equipos con alta madurez técnica, edge o casos acotados.
Tu punto de partida también cuesta
De dónde vienes importa tanto como hacia dónde vas:
- Migrando de Docker Compose o servidores tradicionales: suma servicios profesionales de contenerización y migración. Lo abordamos en contenedores.
- De on-premise a la nube: suma rediseño de arquitectura y, a veces, costos temporales de operación en paralelo.
El costo que no desaparece: operar tus cargas
Elijas el camino que elijas, hay un costo que ningún proveedor ni servicio gestionado te quita: operar tus propias aplicaciones. Definir requests y limits, desplegar, asegurar y monitorear tus cargas es trabajo que existe siempre —en EKS, en ROSA, en VKS o en un clúster autogestionado—. Lo que el proveedor gestiona es la plataforma, no tu negocio corriendo encima (lo explicamos en detalle en la guía de plataformas). La única pregunta es quién asume ese costo: un equipo propio que tienes que contratar y retener, o un partner de servicios gestionados con un costo operativo predecible.
Los cuatro componentes del costo
Sea cual sea el camino, tu inversión se descompone en:
- Infraestructura — cómputo, almacenamiento, red (en la nube o tu datacenter).
- Plataforma / licencias — desde $0 (DIY) hasta suscripciones empresariales (OpenShift, VMware).
- Personas — el componente más caro y el más subestimado. Ingenieros de plataforma con experiencia en Kubernetes son escasos y caros en Chile, y difíciles de retener.
- Operación continua — mantener, actualizar, asegurar y responder a incidentes, 24/7. Aquí se decide entre operar in-house o con un servicio gestionado.
Lo que cuesta y no es plataforma: el equipo alrededor de Kubernetes
La factura del cloud o la licencia es la parte fácil de cotizar. Lo que de verdad mueve el TCO —y casi nunca aparece en la primera cotización— son las capacidades humanas que Kubernetes exige a tu alrededor. No basta con encender un clúster: necesitas gente que lo opere y, sobre todo, gente que sepa construir software para él.
- Ingeniería de plataforma / SRE. Alguien tiene que operar el clúster: actualizaciones, capacidad, redes, seguridad y respuesta a incidentes. Son perfiles escasos y caros en Chile.
- DevOps y CI/CD. Kubernetes sin automatización es un arma de doble filo. Necesitas pipelines, GitOps y despliegues repetibles; montarlos y mantenerlos es un rol en sí mismo.
- Desarrolladores con mentalidad cloud-native. Este es el costo más subestimado. Tus desarrolladores deben saber construir aplicaciones para contenedores: apps sin estado, health checks, requests y limits bien definidos, manejo de configuración y secretos, y observabilidad desde el propio código. Un equipo que "tira su monolito a un contenedor" sin esto genera apps que se caen, consumen de más y son imposibles de operar. Por eso existe la certificación CKAD (Certified Kubernetes Application Developer), específica para desarrolladores.
- Seguridad (DevSecOps). Escaneo de imágenes, políticas y gestión de secretos integrados al pipeline: es trabajo continuo, no un checkbox.
A eso súmale los costos que "se van en los detalles": la capacitación del equipo actual, el tiempo de ramp-up (meses de menor productividad mientras aprenden), las guardias / on-call y el cambio de procesos que DevOps implica. Nada de esto es plataforma, y todo cuesta dinero.
Dónde ayudamos. En Andes Digital llegamos con el equipo y las capacidades ya formadas: contamos con profesionales certificados CKAD para el desarrollo en contenedores, además de la certificación de empresa KCSP (única en Sudamérica) que respalda nuestra operación de plataforma. En lugar de contratar, formar y retener cada uno de estos perfiles desde cero —el costo más lento y riesgoso de todos—, sumas un equipo que ya los tiene. Conoce nuestros servicios de DevOps y CI/CD y de servicios gestionados de Kubernetes.
Los costos ocultos que nadie cotiza
- Downtime: cada hora de caída de un sistema crítico cuesta en ventas, SLA y reputación. Una plataforma bien implementada se paga sola evitando caídas.
- Rotación de talento: si tu plataforma depende de una o dos personas y se van, el costo de reemplazo y la pérdida de conocimiento son enormes.
- Lock-in: elegir mal te puede obligar a una migración costosa años después. Diseñar con portabilidad reduce ese riesgo (ver OpenShift vs Kubernetes).
- Deuda técnica de seguridad: lo que no se asegura desde el inicio se paga —caro— en una auditoría o un incidente.
Cómo bajar el TCO (costo total de propiedad)
- No sobredimensiones: parte con un alcance acotado que entregue valor temprano y crece desde ahí, en vez de un gran proyecto monolítico.
- Automatiza la operación: GitOps y CI/CD reducen el costo de personas a largo plazo. Lo hacemos en DevOps.
- Evalúa el modelo gestionado: un servicio gestionado convierte un costo fijo de equipo difícil de contratar en un costo operativo predecible. Conoce nuestros servicios gestionados.
- Elige bien la plataforma desde el inicio: el error más caro es migrar de plataforma por una mala decisión inicial.
Un ejemplo de consolidación que redujo el gasto en la nube: migramos las aplicaciones del IPS a un único clúster Kubernetes (Tanzu) sobre Azure, eliminando la dispersión de servicios y reduciendo los costos de Azure App Service. Míralo en IPS: microservicios en Azure.
Por qué conversarlo con el único KCSP de Sudamérica
Estimar bien el costo requiere haberlo hecho muchas veces, en distintos caminos y sectores. Andes Digital es el único Kubernetes Certified Service Provider (KCSP) de Sudamérica y partner de Red Hat, VMware, AWS y Google Cloud. Te ayudamos a estimar el TCO real de cada opción para tu caso —no solo la licencia— y a elegir el camino que minimiza tu costo total, no el que nos conviene vender.