El ISL quería modernizar su ciclo de desarrollo con contenedores y OpenShift — pero adoptar una plataforma sin el know-how correcto es garantía de fracaso. Habilitamos a sus equipos de desarrollo y operaciones para que se apropiaran de la tecnología, cerramos la brecha DevOps y comprimimos sus tiempos de despliegue de 4–5 días a solo horas.
El ISL tomó la decisión correcta al apostar por contenedores y OpenShift. El reto real no era la tecnología — era lograr que las personas la hicieran propia.
El reto de la adopción real
ISL adquirió OpenShift sobre VMware Cloud on AWS (VMC) para agilizar su ciclo de desarrollo y escalar elásticamente. Pero una plataforma poderosa sin los equipos habilitados para operarla es solo deuda técnica cara. El verdadero reto no era instalar la herramienta — era lograr que desarrollo y operaciones la adoptaran como suya, en un entorno institucional con procesos establecidos y resistencia natural al cambio.
Silos de velocidad vs. control
Desarrollo quería velocidad. Operaciones quería control. Sin una metodología DevOps común, cada despliegue era una negociación. Las aplicaciones llegaban a producción después de 4 a 5 días de coordinación manual, revisiones ad-hoc y dependencias entre personas — no entre sistemas.
Modernización como fe, no como datos
Sin observabilidad, nadie sabía si el proceso funcionaba bien o si simplemente no había explotado todavía. No había métricas de ciclo de vida, ni dashboards, ni evidencia para justificar la inversión. La modernización era fe — no datos.
Diseñamos un programa de adopción gradual que comenzó donde estaban los equipos — no donde queríamos que estuvieran.
Diseñamos un programa de habilitación calibrado al contexto real de ISL — no capacitación genérica. Workshops prácticos en Git, Contenedores, Jenkins y OpenShift para los equipos de desarrollo y operaciones, aprendiendo directamente sobre la plataforma de producción. Instalamos OpenShift v4 en paralelo para que el conocimiento se anclara en la práctica desde el día uno.
Implementamos pipelines de integración y entrega continua con Jenkins y GitLab, conectados directamente a OpenShift. Cada equipo aprendió a desplegar de forma autónoma — desde desarrollo hasta producción — sin depender de intermediarios ni ventanas de mantenimiento. El resultado: self-service real, con el proceso supervisado por la plataforma, no por personas.
Integramos ElasticSearch, Fluentd y Kibana para dar visibilidad end-to-end al nuevo proceso. Por primera vez, los equipos podían ver métricas de ciclo, detectar cuellos de botella y demostrar con datos el valor de la modernización. La observabilidad no fue un add-on — fue el argumento para seguir invirtiendo.
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Despliegues que tardaban 4 a 5 días, dependientes de personas y procesos informales. Dos equipos trabajando en paralelo sin metodología común. Sin visibilidad del proceso ni evidencia de eficiencia.
Programa de habilitación DevOps para desarrollo y operaciones. Instalación de OpenShift v4 y pipelines CI/CD con Jenkins y GitLab. Stack de observabilidad completo con ElasticSearch y Kibana.
Despliegues en horas, no días. Equipos que se auto-atienden sobre OpenShift sin coordinación manual. Métricas en tiempo real para demostrar y sostener la inversión en modernización.
"El proyecto se ejecutó integrando a los equipos de desarrollo, arquitectura y operaciones, recogiendo dudas que surgieron en el proceso. El equipo de Andes respondió con claridad y en un lenguaje simple, gestionando el cambio exitosamente."
— Marco Mendoza, Instituto de Seguridad Laboral
El ecosistema implementado para habilitar y automatizar la plataforma de contenedores del ISL.
La tecnología sin habilitación no transforma nada. Conversemos sobre cómo llevamos a tu equipo de la resistencia al dominio — con resultados medibles desde la primera etapa.
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